miércoles, 8 de octubre de 2014

etnias venezolanas

etnias de venezuela

La población de América Latina generalmente se compone por una minoría de extranjeros o descendientes de inmigrantes y además por una gran mayoría de mestizos o de poblaciones autóctonas, a pesar del gran desarrollo que América Latina ha tenido durante el último siglo, aún se conservar algunas civilizaciones autóctonas, muchas de ellas siguen viviendo en la prehistoria sin conocer la escritura y llevando una vida muy rudimentaria, desde la conquista de América se destruyeron muchas civilizaciones como charrúas, mayas, aztecas, gauranies, sin embargo algún en Venezuela existe algunas etnias.



Estas etnias viven generalmente en regiones selváticas como por ejemplo en la franja del Orinoco o en la frontera con Guyana, las etnias poseen una vida muy rudimentaria y también poseen características propias, como por ejemplo sus casas son construidas a  orillas de los ríos y aroyos, se utilizan materiales extraídos de la naturaleza para realizar estas viviendas que son llamadas también palafitos.
Actualmente cerca de la región de Maracaibo viven tres etnias con escasa población debido a diferentes factores se están extinguiendo como el cambio climático el desarrollo de la industria petrolera, etc, las etnias más conocidas son las ñu, arhuacos y también la etnia wayuu, todas ellas se conservan en una especie de estado de cautiverio y son protegidas especialmente por organizaciones no gubernamentales ecologistas.
Estas etnias son las que se conservan en su mayor estado de pureza o sea que viven desde hace siglos de la misma forma y no poseen elementos de la modernidad como luz eléctrica, agua potable, o electrodomésticos, sin embargoVenezuela también posee una amplia población de mestizos  e indígenas que viven en pueblos en las regiones rurales del país, estos generalmente se dedican a tareas como la agricultura, la fabricación de artefactos ornamentales y artesanías que posteriormente son vendidas en los mercados de las grandes ciudades,  como Valencia, Maracaibo o Caracas.






El poblamiento inicial se dio en varias oleadas. La primera de ellas se difundió desde el estrecho de Behring hasta el extremo meridional de Sudamérica, en un largo proceso migratorio y de adaptación a nuevos ambientes naturales. Sigue siendo controversia la fecha de entrada al continente de esta migración: según diversos especialistas, oscila entre 40.000 y 20.000 años. La antigüedad del hombre en Venezuela se estima de unos 20.000 años, aunque las fechas radiocarbónicas asociadas a los primeros habitantes (conocidos como Paleo-Indios) datan de 16.000 años a.C. 

Estos cazadores de herbívoros gigantes hoy extintos, como el mastodonte y el megaterio, lograban sus presas con artefactos líticos rudimentarios. Además, trabajaban la madera, la fibra, el hueso, el cuero y la concha. Los yacimientos que dan testimonio de los primeros pobladores de Venezuela son: El Jobo, Muaco y Taima-Taima en Falcón, Manzanillo en Zulia, El Vano en Lara, y Tukupén en Bolívar. 

Alrededor de 5.000 a.C. ocurrieron cambios climáticos notables en el norte de Sudamérica y, como consecuencia de ello, la megafauna probablemente se extinguió y el hombre se vio forzado a buscar otras fuentes de alimentación. La nueva vida se marca en la llamada época Meso-India. En ella se dieron diversas formas de subsistencia, de las cuales la modalidad mejor conocida corresponde a los pescadores, recolectores y navegantes costeños, cuyo testimonio de existencia se ha encontrado en inmensos concheros a lo largo de la costa, en especial en Sucre (Guayana) y Falcón (El Heneal). Además de los restos de desperdicios de concha, se encuentra allí una industria lítica de piedra pulida (como hachas y martillos), y de concha, como las gubias o vaciadores de canoas monóxilas para la navegación, hechas de botutos, Strombus gigas. Los navegantes costeños de este periodo eventualmente se familiarizaron con el mar Caribe y lo fueron poblando paulatinamente. 

La siguiente época en la arqueología venezolana y del Caribe se conoce como Neo-India. Se caracterizó en líneas generales por la adopción de un sistema agrícola eficiente, lo cual permitió el establecimiento de comunidades permanentes, cuya subsistencia se basó principalmente en las plantas cultivadas como la yuca, el maíz y otros productos tropicales, complementada con la pesca, la recolección y la caza de animales salvajes, un modo de vida que caracteriza aún a algunas poblaciones indígenas. 

Esta época está bien documentada en la arqueología venezolana y data de unos 1.500 años a.C. La evidencia más visible de su presencia es el hallazgo de gran cantidad de restos de cerámicas, abundantes en todo el territorio nacional. Además de cerámica, la época Neo-India también se distingue por la aparición de sistemas agrícolas sofisticados (campos drenados), irrigación, construcciones artificiales de tierra y piedra que denotan una arquitectura incipiente, y restos de objetos asociados a actividades mágico-religiosas. Fueron las sociedades que los conquistadores europeos encontraron en el momento de su llegada, las cuales podían variar desde grupos tribales igualitarios, pasando por sociedades más nómadas dedicadas a la pesca y recolección, hasta cacicazgos evolucionados.

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